APUESTA POR UNA INVERSIÓN DE FUTURO: RESIDENCIAS SENIOR

APUESTA POR UNA INVERSIÓN DE FUTURO: RESIDENCIAS SENIOR

Muchos inversores ya empiezan a visualizar el futuro de la demografía europea. Incremento de la esperanza de vida, progresivo envejecimiento de la población y estructuras familiares cambiantes. Para los inversores este cambio es toda una oportunidad.

Este mercado se enfoca a un segmento donde los clientes tienen poder adquisitivo y mayoritariamente son independientes de buena salud que vienen buscando la buena calidad de vida que ofrecen países como España.

Estos complejos residenciales se conforman generalmente de apartamentos, bungalows o villas, dotados de instalaciones modernas y normalmente construidos alrededor de un edificio central. En este edificio central se sitúan las zonas verdes con actividades de relación social, gimnasios, vigilancia y seguridad u otros servicios orientados a las necesidades de las personas de 3ª edad.

España se ha convertido en el país por excelencia para las jubilaciones de europeos como los británicos, alemanes quienes desean disfrutar de un lugar de residencia y de servicios sanitarios adecuados y accesibles.

Actualmente ya no solo los promotores o fondos de inversión españoles sino también grandes operadores españoles ya tienen España en el punto de mira. José Alberto Echevarría, presidente de la Federación Empresarial de Dependencia (FED) señala que “es un sector cada vez más estable y va a mantenerse en el tiempo”.

En los últimos años, mediante adquisiciones, fusiones y ampliaciones, con el impulso de los fondos de inversión “se ha producido una profesionalización de este servicio con empresas más grandes y más procedimentadas” señala Pablo Callejo, director de Inversiones alternativas de la consultora CBRE.

Anteriormente, Callejo ya advirtió sobre la necesidad de cubrimiento del nicho de mercado en España. La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda una ratio de 5 camas por cada 100 personas mayores de 65 años.  En este momento España está por debajo de esta ratio, pero la consultora CBRE estima que para 2030 se necesiten 200.000 camas adicionales y 400.000 en 2050 para así cumplir estas recomendaciones.